1984 - George Orwell

Reseña de '1984': lo que entendí, lo que no sentí 

¿Por qué leer este libro?

‘1984’ es uno de esos títulos que prácticamente se presentan como una lectura obligatoria. En este caso, no solo por tratarse de un ejemplar imprescindible para comprender la pluma de Orwell, sino por su lugar central dentro de la literatura clásica universal.

Su importancia es tal que muchas de las ideas y conceptos que desarrolla han sido tomados como punto de partida en el cine e incluso en reality shows, en los que nociones como la del “Gran Hermano” se han reinterpretado de múltiples formas, a menudo con desconocimiento del espectador de su origen literario.

Precisamente por ello, ‘1984’ era un libro pendiente que resolví necesario comenzar lo más pronto posible, decidiéndome a cerrar el año con él y, al mismo tiempo, presentarlo como mi primera reseña de 2026.

 

Sobre el autor

Nacido el 25 de junio de 1903, Eric Arthur Blair, mejor conocido por su seudónimo, George Orwell, fue un novelista y periodista británico, considerado como uno de los autores más relevantes e influyentes de su época.

En su obra, destaca su posición en contra del imperio británico y su participación en la Guerra Civil Española, etapas que marcaron profundamente su vida y que, a la postre, consolidaron una trayectoria caracterizada por una firme crítica al totalitarismo, así como un compromiso evidente con la justicia social.

Algunas de sus publicaciones más reconocidas son: Rebelión en la Granja, “Homenaje a Cataluña”, “Sin Blanca en París y Londres”, “Los Días de Birmania”, “El Camino a Wigan Pier” y, por supuesto, ‘1984’.

 

Análisis narrativo y temático

‘1984’ es una novela distópica publicada en 1949 que, además de llevarnos a la época de la fecha que lleva por título, describe una sociedad inmersa y azotada por un régimen de totalitarismo tan radical que vemos latente no solamente la existencia del Partido como única autoridad, sino también una población a la que le ha sido arrebatado todo rasgo de individualidad, autonomía, libertad de expresión y albedrío, frente a un sistema de control y vigilancia extrema cuya consigna resume el enfoque de su gobierno: “LA GUERRA ES LA PAZ, LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD, LA IGNORANCIA ES LA FUERZA”.

En esta realidad, surge la figura del “Gran Hermano”, el ente más representativo y básicamente, el estandarte de un Partido que, para ejercer su dominio, reescribe la historia, modifica documentos y hechos para alterar cualquier acontecimiento en su beneficio y así mantener aislados y reprimidos a sus habitantes.

Bajo ese contexto, se presenta Winston Smith como protagonista, quien es descrito como un hombre de actitud y personalidad pasiva, cansado, derrotado y melancólico al que le invade un sentimiento de duda acerca del pasado y su veracidad, por lo que germina en su interior un agudo interés por conocer cuán diferente era la vida antes del ascenso del Partido.

En ese sentido, Winston funge como el ejemplo perfecto de la mentalidad implantada en cada sujeto a partir de un régimen opresor, lo que se traduce a la subsistencia de un hombre que, aunque es consciente de la manipulación del Partido y colabora en la fabricación de sus mentiras -dado su incongruente trabajo en el Ministerio de la Verdad-, se siente roto y con una existencia tan monótona y limitada, en la que más allá de querer un cambio y/o tener sensación de culpa alguna por su labor con el Partido, busca no perder la poca identidad que aún posee, sumado a un miedo constante por ser descubierto y castigado por pensar distinto. 

De este modo, entendemos que ‘1984’ es una distopía que involucra aspectos políticos y sociales en un periodo que, pese a la fecha de su publicación, podemos analizar la alarmante vigencia que podemos encontrar en varios aspectos de la trama y, especialmente, la visión tan futurista de Orwell, en una crítica que nos hace percatarnos de la ideología que el Partido ha instaurado a la fuerza en una población decadente y sumisa, sin ápices de rebeldía o indicios de sublevación o desobediencia.

Esto se manifiesta en el abandono del lenguaje y su sustitución por un idioma básico y de valor casi nulo, diseñado para reducir cualquier interpretación que pudiera incentivar un levantamiento ante una regencia tan viciada que incluso el pensamiento es considerado como un crimen y en la que los niños son adiestrados como vigías y delatores, moldeando y condicionando la conducta de las personas desde edades tempranas, hasta corromper su inocencia.

 

Mi experiencia con la lectura

Si bien entiendo y dimensiono completamente la importancia que ‘1984’ tiene para la literatura universal, concluyo que mi experiencia -sin ser mala-, no terminó por ser tan satisfactoria como en un inicio creí que sería o como, en su momento, me ocurrió al leer “Rebelión en la Granja”; alegoría que, tratándose de una fábula del mismo autor, disfruté más y en contraste, superó mis expectativas.

Aun cuando suelo disfrutar y habituar las distopías, no pude conectar como me hubiera gustado con esta novela; en ciertos lapsos me perdí en la justificación de la doctrina política que, a pesar de ser esencial para la narrativa, sentí un tanto excesiva.

Finalmente, por lo que hace a Winston Smith como personaje principal, percibí una personalidad un tanto pasiva y derrotista que, por más que concibo que su temperamento es una consecuencia de la supremacía del Partido sobre la ciudadanía, no logré empatizar con él en lo absoluto.

 

¿Lo recomiendo?

‘1984’ es una obra cuyo peso cultural resulta innegable; sin embargo, su magia no radica en complacer ni atrapar al lector, sino en cuestionarlo y sacudirlo.

En lo personal, no consiguió engancharme como esperaba; aun así, sí puedo reconocer los elementos valiosos que la hacen ideal para quienes disfruten de distopías de corte político y para aquellos que busquen formarse una opinión propia de los grandes clásicos.

 

Gracias por leerme. Si ya conoces esta obra o te gustaría leerla, te leo en los comentarios. 

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1 Comentarios

  1. Bom dia meu querido amigo Héctor. Feliz 2026 para você e todos seus familiares. Grande abraço do Brasil.

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