Mariana
Travacio es una escritora argentina que pasó varios de sus primeros años viviendo
en Brasil, para luego regresar a Argentina, país en el que reside actualmente.
Se graduó en Psicología por la Universidad de Buenos Aires, donde más adelante
ejercería como docente. Además, es magíster en Escritura Creativa por la
Universidad Nacional de Tres de Febrero, también ubicada en Argentina. En
cuanto a su carrera como autora, ha sido galardonada con diversos premios
nacionales e internacionales que reconocen su trayectoria.
Algunas
de sus obras más destacadas son: “Como si Existiese el Perdón”, “Me
Verás Caer”, “Cenizas de Carnaval” y ‘Quebrada’, por señalar unas
cuantas. No obstante, su producción literaria mantiene un enfoque amplio, ya
que abarca cuentos, novelas y relatos.
Por
lo que respecta a Mariana, he de decir que es una escritora que hasta hace unos
días no tenía en el radar, por lo que su trabajo me era desconocido. Así que leer
‘Quebrada’ representaba una oportunidad para acercarme a un argumento que se percibe
como atractivo desde la sinopsis, pero, sobre todo, para conocer su pluma en lo
que parece ser una propuesta refrescante y novedosa, diferente a mis últimas
lecturas.
Entonces,
‘Quebrada’ es una novela corta publicada en 2022 que se divide en dos relatos. El
primero narra la historia de un matrimonio: Lina Ramos y Relicario Cruz,
quienes se quedaron solos tras la marcha de su único hijo, que se fue años antes
con el hermano de Lina ante la promesa de un lugar con trabajo y circunstancias
más favorables.
Lina
y Relicario han subsistido en un rancho situado en una quebrada (un paso
estrecho entre dos montañas), donde su calidad de vida ha comenzado a mermar con
el paso del tiempo. Esto debido a que la zona sufre de sequías y escasez, básicamente
constituyendo un entorno triste y desolado, con una cotidianidad monótona y en
la que se respira apatía. Por ello, muchos de los pobladores vecinos se han
visto en la necesidad de migrar en busca de un sitio mejor y en el que la tierra
sea más generosa.
Por
esta razón, y motivada por las palabras de una amiga que le platicó sobre la
existencia de un arroyo a varios días de caminata, Lina decide dejar su hogar y
emprender un viaje hacia él, con el propósito ulterior de llegar al mar y
conocerlo. Para ello, intenta convencer a su esposo de acompañarla, pero Relicario,
fiel a las raíces que lo vieron crecer y lo atan a su rancho en la quebrada,
además del temor de abandonar a sus padres ahí sepultados, decide quedarse.
De
esta forma, comienza el viaje de Lina con destino al mar, cargando consigo la
añoranza por el hijo al que no ha visto en mucho tiempo y por la ausencia del
marido al que deja atrás. En su camino, podremos identificar una descripción precisa
que nos transporta a la rudeza de los sitios que atraviesa, mientras renuncia a
la esterilidad de la quebrada por dirigirse a un arroyo que le ofrece una
realidad con un panorama más optimista y tolerable.
En
lo tocante al segundo relato, este transcurre hasta el momento en que se
conecta con el primero, refiriendo hechos aislados que, poco a poco, se
fusionan hasta formar parte de la misma historia y construir un todo. En ese
proceso, surge una nueva voz narrativa que, de cierta forma, ha aprendido a
forjar su identidad ante la ausencia de vínculos familiares, encontrando a su
alrededor los lazos que pueden llenar ese vacío.
Así,
migración, miedo y abandono son algunas de las palabras que definen el sentido
de la trama y la psicología de los personajes en una obra que, aunque bastante
breve, no carece de intensidad ni de emociones que son transmitidas al lector.
Por
lo anterior, desde que finalicé la lectura de ‘Quebrada’, me quedó una
sensación un tanto extraña, puesto que el final no ocurrió de la forma que yo
había estimado. Pese a que no puedo decir que el final fue propiamente crudo,
sí fue, posiblemente, uno amargo e inesperado.
Por
otro lado, me agradó la prosa que la autora emplea para el desarrollo de la novela,
siendo peculiar por el hecho de hacer uso de un recurso mediante el cual omite
los diálogos que permitirían distinguir el cambio de voz entre personajes, lo
que en ocasiones puede resultar confuso, al menos en las páginas iniciales. Sin
embargo, desde el principio, la narrativa ágil logra que el lector se mantenga
absorto, gracias a un lenguaje sencillo, pero revelador y contundente, que
enfatiza los pensamientos y las preocupaciones de cada personaje, facilitando
la posibilidad de empatizar con ellos.
Finalmente,
puedo concluir que ‘Quebrada’ es un ejemplar con un alcance profundo y
reflexivo. Retrata historias de sacrificio y renuncia a los cimientos, dejando todo
atrás ante una promesa de mejora. Todo ello contribuye a que este título sea una
recomendación genuina y a que quiera adentrarme más en el trabajo de Mariana
Travacio, una escritora que, a mi parecer, exhibe un planteamiento interesante
y bien ejecutado.
¿Quieres conocer más?
¡Hola!
ResponderBorrarMuy interesante lo que nos cuentas sobre esta autora y su obra. Personalmente no había escuchado sobre ella, si tengo la oportunidad de leerla lo haré. Gracias por la recomendación.
Saludos ✌🏻💋
¡Hola, Kathie!
BorrarSi, definitivamente es una propuesta fresca y novedosa y al ser una novela corta, funciona bastante bien como una lectura ligera.
Muchas gracias por comentar.